©2017.Livaglaya. Algunas imágenes utilizadas en este blog son de CC0. Con la tecnología de Blogger.

LivAglaya

▶"LivAglaya ha cerrado, pero puedes seguir disfrutando de algunos contenidos, ha sido un placer tenerte como lector, ¡gracias siempre!"◀

Autora: Estefanía Mbá


Seguro que tú también has visto o leído todo tipo de ocurrencias desde que varios países decretaran la cuarentena o mandaran a sus ciudadanos al confinamiento. Como también he visto a personas quejarse del aburrimiento, hoy voy a compartir 6 ideas de cosas que puedes hacer durante la cuarentena.

1. Empieza una lista o diario para la post cuarentena.

Hay un refrán que dice "no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo aguante". Esto quiere decir que tarde o temprano saldremos de esta situación. Empieza a escribir una lista o mantén un diario de todo lo que te gustaría hacer cuando vuelvas a tener tu total libertad. En circunstancias como las que ahora afrontamos, hacer esto te ayuda a mantener la esperanza y la energía positiva. 
¿Qué cosas te gustaría hacer cuando esto acabe? Escríbelas.

2. Empieza un proyecto.

Ahora todo el mundo dispone de mucho más tiempo que de costumbre. ¿Hay algún proyecto para el que nunca tenías tiempo? Este es el momento para echarle ganas. Siempre has querido escribir un libro?, ¿siempre has querido crear una empresa?, ¿aventurarte en el mundo del blogging? Este es un buen momento para empezar proyectos como estos o al menos empezar a poner los cimientos.

3. Lee libros o mira series y películas.

La lectura es uno de los clásicos más recurrentes ahora. Leer es muy importante, pero muy pocas veces tenemos tiempo para ello. La cuarentena es un buen momento para ir desempolvando esos libros que tienes acumulados. Hoy en día tenemos la ventaja de contar con versiones digitales y formatos como los audiolibros. Por lo que, si lo tuyo no son los formatos tradicionales, recurre a los audiolibros. Alguien más puede leer por ti mientras tú solo escuchas.
Los libros no son la única forma de cultivar la mente, ahora disponemos de plataformas como Netflix y HBO, o incluso Youtube. Donde puedes seguir series y películas interesantísimas de cualquier género.
¿No sueles tener tiempo para ver series o películas que te gustan? Ahora puedes hacerlo.

4. Empieza algún curso online.

Sobra decir que la formación no tiene porqué detenerse debido a la cuarentena. Si tienes acceso a internet, aprovecha este periodo para empezar cualquier curso de algo que te interese online. Hay muchas plataformas que ofrecen cursos de todo tipo e incluso de forma gratuita. Otra forma de aprendizaje indirecto es seguir a youtubers que hablan de temas que te interesan, como muchos de ellos son apasionados, siempre encuentran una manera más sencilla de explicarte cosas muy complicadas. Quizás no obtendrás un título, pero aprenderás bastante.

5. Cuida tu físico.

Doy por hecho que estaremos todos de acuerdo en este punto. Si nada te lo impide deberías cuidar tu físico. Esto implica no solo realizar ejercicio físico, sino aún arreglarte para verte bien guapo o guapa. No importa si solo se trata de poner música y bailar, lo importante es que te muevas.
Que estemos en cuarentena tampoco significa que debas llevar el pijama o chandal de lunes a domingo o que ya ni te molestes en ducharte y peinarte.

6. Conéctate con los tuyos.

A pesar de que con la era digital parecemos más conectados a gran escala. A menudo nos olvidamos de esa gente más próxima que también importa. Si tus amigos viven en otras ciudades, este es un buen momento para que mantengáis conversaciones más a menudo o más profundas. Si te ha pillado la cuarentena en familia, intenta conocerlos más, hay padres que por trabajo ni siquiera saben la personalidad de sus hijos, no saben cuáles son sus aspiraciones y motivaciones, este es un buen momento para acercarse más si tu problema siempre ha sido no tener suficiente tiempo.


TU OPINIÓN NOS IMPORTA, no olvides compartirla, COMENTA QUE TE LEEMOS. SÍGUENOS  EN NUESTRAS REDES SOCIALES, REGALA UN LIKE, COMPARTE CON OTROS Y SUSCRÍBETE. CAMBIA VIDAS.
Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios

Autora: Estefanía Mbá

¿Porqué la gente se compra tanto papel higiénico? Yo también me hice esta  pregunta cuando, tras anunciar que el coronavirus era algo serio, empezaron a llegarme vídeos, noticias y memes que mostraban estanterías comerciales literalmente vacías de papel higiénico. Muchas otros interrogantes asaltaron mi cabeza: ¿será que la gente está cagando más de lo normal y no me he enterado?, ¿será que le están echando algo al papel que nos vuelve inmunes? Todo un drama, vaya… Si me dices que no te llegaron vídeos ni memes, sinceramente te felicito, no eres de este planeta.
Tras haber sido bombardeado/a con esta avalancha informativa, seguramente decidiste ir a por tus muchos paquetes también. Porque, claro, ¿cómo ibas a ser el único o la única menda que se quedaría sin este nuevo artículo de lujo? No te preocupes, todo tiene una explicación.

Factores como la escasez de recursos globales, la subida de costos energéticos y otros, en ocasiones provocan lo que se conoce como la interrupción de suministros. En los últimos años, se había estudiado el efecto que esto provocaba en las empresas, cómo trataban de hacer frente al problema recurriendo a fórmulas como el multi abastecimiento, certificación de proveedores y demás. Sin embargo, poca era la investigación que había considerado su impacto en el comportamiento de los consumidores. Donde se suelen dar las compras de pánico, como lo sería la compra masiva de papel higiénico.
Pero, ¿qué situaciones contextuales y mentales nos llevan  realmente comprar de esta manera? 

Hay psicólogos que explican la imitación como uno de los factores contribuyentes a este tipo de reacciones. O sea, vas al supermercado, ves una cola de gente que lleva papel higiénico y que se agota en los estantes. En ese momento piensas y dices: "Si todos lo están llevando será por algo. Yo también me llevaré unos paquetes, por si acaso". Pero es que, esto que has pensado tú, lo pensarán el otro y el siguiente, pues nuestro cerebro funciona así. Somos muy de imitar el comportamiento colectivo, al ser seres sociales.

¿Por qué nos compramos toneladas de unos productos y no de otros?

Como explican Shou, Xiong & Shen (2011), los consumidores somos más propensos a almacenar cuando el precio del producto o el costo de tenencia de es bajo, o cuando los consumidores somos reacios al riesgo, o estamos menos seguros acerca de la obtención del producto en el próximo período.

Estos expertos ahondan más en la cuestión y nos ofrecen aún más detalles, explicando la forma en que la información de la interrupción de suministros llega a nosotros y su coincidencia con eventos disruptivos. Es decir, no es lo mismo que todos los medios te digan que se agota el papel higiénico a la par que se agrava el coronavirus o surge la amenaza de un huracán, a que te den esa misma información en un momento opuesto. En la actualidad, la rapidez con la que viaja la información y el sensacionalismo de los medios facilitan aún más estas reacciones. 

Recreo algunos ejemplos asociados con eventos disruptivos y cambios en el comportamiento de los consumidores. Como podrás ver, no es la primera vez que vivimos algo como la compra masiva de papel higiénico:

-2012: Cuando el huracán Sandy acarició la ciudad de Nueva York, inusualmente, muchos consumidores se apresuraron a comprar y almacenar cantidades grandes de bienes.

-2005: Cuando el huracán Katrina deshabilitó la mayoría de las instalaciones de perforación petrolera en la región de la costa del Golfo de EE.UU., el comportamiento de acaparamiento y las largas colas se observaron en las estaciones de gasolina.

-2008: Cuando la producción de arroz en Australia se redujo en un 98% debido a un largo período de sequía, el miedo de la escasez de arroz se extendió por todo el mundo.
Hay otro factor intrínseco que hay que tener en cuenta. En un artículo anterior "¿Porqué los pobres toman malas decisiones?", ya te explicaba cómo funciona el cerebro cuando tenemos que tomar decisiones bajo situaciones de estrés o de crisis. A priori podemos atrevernos a decir que comprar tanto papel higiénico no es nada racional pero, como sugieren Strahle y Bonfield (1989), en una situación de crisis, hay un desglose en las capacidades intelectuales del individuo en términos de procesamiento de información, evaluación del medio ambiente, y análisis de alternativas y no hay que precipitarse a concluir que estos individuos en pánico son insensatos o incompetentes sin abordar el estudio de la  toma de decisiones en situaciones de pánico desde diferentes perspectivas. Pues, no es que el proceso de toma de decisiones en pánico sea único, sino que es sería necesario contemplar que, en situaciones de pánico, las configuraciones de tiempo tienen un efecto único en las habilidades de toma de decisiones del individuo en términos de los costos asociados a estas alternativas. En otras palabras, el contexto puede condicionar el tiempo que disponemos para tomar ciertas decisiones, y algo como su limitación puede mermar nuestras habilidades decisivas. No es capricho que en algunas empresas te pongan como requisito "trabajar bien bajo presión" o "tomar decisiones bajo presión", son realmente escasos los que pueden tomar decisiones acertadas en momentos de crisis, estrés o constante presión.

Espero que este artículo te haya ayudado a entender porqué la gente compra tanto papel higiénico y los factores que intervienen detrás de esa decisión. Si quieres añadir algo o dar tu opinión, estaré encantada de leer tu comentario.

Referencias:

-Shou, B., Xiong, H., and Shen, Z.-J. M. (2011). Consumer panic buying and fixed quota policy. Working paper. 14, 54.
-William M. Strahle and E. H. Bonfield (1989) ,"Understanding Consumer Panic: a Sociological Perspective", in NA - Advances in Consumer Research Volume 16, eds. Thomas K. Srull, Provo, UT : Association for Consumer Research, Pages: 567-573.
una vez

TU OPINIÓN NOS IMPORTA, no olvides compartirla, COMENTA QUE TE LEEMOS. SÍGUENOS  EN NUESTRAS REDES SOCIALES, REGALA UN LIKE, COMPARTE CON OTROS Y SUSCRÍBETE. CAMBIA VIDAS.
Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios
Autora: Belinda Ondo

Queridos livaglayers, ya estoy de vuelta con un nuevo tema. Espero que me leáis con ilusión y no os cortéis, vuestras opiniones me animan a escribir con cada vez más pasión.

¿Impides el éxito de otros?

El título es muy simple. Si no ayudas, no estorbes. Si de verdad tienes el deseo de echar una mano a otros, hazlo de corazón o simplemente no lo hagas, no hagas nada a fuerzas o de mala gana, o peor, no seas un impedimento ante el éxito de otra persona si no vas a ser una mano apoyadora. Como dijo Hipócrates, “si no puedes hacer el bien, por lo menos no hagas daño”. Por supuesto, esto no quiere decir que lo que tengamos que aportar en la vida de otros sea siempre positivo, pero lo importante aquí es tratar de que lo negativo no venga de nosotros intencionadamente.

Somos seres humanos interdependientes, es decir, que mal o bien, nos necesitamos los unos a los otros para hacer llevadera la convivencia y la armonía en nuestro entorno. Pero hay cosas que debemos tener presentes, como que no todos somos iguales y que lo que uno no pueda o quiera hacer, siempre haya otro que sí esté motivado y dispuesto a todo por conseguirlo. Si no luchas, ten al menos la decencia de respetar a quienes sí lo hacen.

El poeta cubano José Martí nos deja muy claro que el respeto al prójimo es uno de los pilares fundamentales para una buena relación con los demás. Muchos creemos que al criticar a otros logramos un cambio en sus vidas, pero nos olvidamos de que no siempre es así porque existen dos tipos de críticas: la crítica constructiva y la crítica destructiva.

¿Qué es una crítica? Es necesaria?

El concepto de crítica simplemente es semejante al de la opinión, ambas palabras conllevan el mismo efecto. Según la bloguera R. Crespo, nosotros mismos, seres humanos, estamos sujetos a cualquier tipo de crítica ya que interactuamos cada día con otros. Ahora bien, para que no tengamos que pasar por malos tragos ni malentendidos, necesitaremos entender qué es una crítica constructiva y qué no lo es. La crítica constructiva tiene que ver con el simple hecho de que alguien señale tus errores y cómo corregirlos, puesto que eso implica que la persona está interesada y que se preocupa porque mejores. No se debería entender como que la persona quiera destruirte o destruir lo que sea que hagas, todo lo contrario, simplemente significa que aquella persona considera que tienes potencial y que a través de su experiencia quiere que seas aún mejor.

Por otra parte, la crítica destructiva o mala crítica es aquella en la que la opinión de una persona es usada con la intención de denigrar a otra de tal modo que ‘no quede más veneno que soltar, ya sea verbalmente o por escrito. Se puede deducir fácilmente dado que sus argumentos no existen, hace uso de los insultos o lenguaje irrespetuoso, no indica claramente qué es lo que deberías mejorar o cómo, o simplemente dice que no le gustan tus acciones o tu opinión. 

Ahora bien, habiendo aclarado este punto, me siento con la libertad de decir que aunque recibamos buenas o malas críticas, todo depende de nuestra reacción ante ellas. En caso de que sea una crítica constructiva y que tengamos una larga lista de cosas que mejorar, no tendríamos que desanimarnos o enfadarnos.
Deberíamos leer o escuchar con calma e identificar los factores que nos
ayudarían a cambiar y mejorar. En caso de recibir una mala crítica en la que solo leas palabras que no tienen nada que ver con algo constructivo o que te ayude a mejorar, simplemente pasa del tema ya que responder a ese tipo de comentarios siempre genera cierto conflicto.

Desde mi posición me he sentido muy identificada con este apartado, visto que al escribir y publicar mis escritos me expongo mucho a este tipo de situaciones, y el caso está en que al principio es duro, pero a la larga te das cuenta de que sales beneficiado tú, puesto que aprendes de otros y ellos aprenden de ti.

El motivo por el cual me he visto en la necesidad de dirigirme a vosotros, queridos livaglayers, es que me he dado cuenta de que muchos de nosotros, jóvenes y adultos, necesitamos leer o entender esto de una vez y por todas, que apoyar a otros no implica dirigir o imponerles cambiar el camino que se hayan planteado recorrer en sus vidas, todo lo contrario, haz una crítica constructiva sobre los errores que veas que la persona esté a punto de cometer sin necesidad de imponerle tu opinión, así evitaremos situaciones difíciles de afrontar.

¿La vida es realmente complicada?

Ya hablamos en el texto anterior de la “dificultad” que tiene la vida y dimos una solución muy clara y sencilla: si pudiésemos ser sinceros los unos con los otros, si diéramos lo que recibimos, si ayudáramos a los que nos ayudan o simplemente a los que nos necesiten sin necesidad de reprochárselo después, si pudiésemos entender que no somos perfectos y que los demás tampoco lo son, si fuésemos capaces de hacer eso y más, atacaríamos a problemas como este.
Es importante señalar que la ayuda no es obligatoria, coloquialmente en inglés diríamos ‘helping is not by force’. Si tu amigo/a, esposo/a, novio/a no necesita de tu ayuda y cree desenvolverse solo o sola en algún aspecto, no sufras ni estorbes; coge una silla, siéntate y observa, nada más! Como dijo Beethoven, ‘nunca rompas el silencio si no es para mejorarlo’. 
A veces no necesitamos a alguien que nos empuje a hacer cosas, simplemente queremos que esté allí cuando las hagamos y que nos corrija o aplauda al final, no en el transcurso de la faena. Esto puede parecer difícil, sobretodo para algunos padres y hermanos, porque nos sentimos en la obligación de supervisar todo lo que hagan nuestros hijos o hermanos y creemos que debemos darles un ‘stop’ cuando creemos que se equivocan. Pero no siempre es necesario, pues el ser humano aprende de sus errores, deberíamos permitirnos el lujo de errar y aprender de ellos.
Sé que para muchos de nosotros esa no es una tarea fácil, dado que, vivimos rodeados de otros seres racionales como nosotros, de manera que portarnos asi “podría llamar a la confusion”.¿Qué quiero decir con esto? Que, en nuestra sociedad, vivir “minding your own business” (tratando tus propios asuntos) es percibido como pasar de los demás o simplemente no tener afecto ni empatía con el prójimo. No siempre es así, claro. Considero que al adoptar esa postura, nos alejariamos de muchos entornos negativos y de situaciones embarrazosas.
Ahora, desde mi punto de vista, concluiría diciendo que: si no das, no pidas. Si no sumas, no restes. Si no multiplicas no dividas. Si no apoyas no arruines. Si no preguntas, no supongas.

En resumen, no exijas lo que no das y no hables de lo que no sabes. Ha sido un gran placer volver a escribiros, queridos livaglayers. Cuento con que me dejéis vuestras críticas y me digáis qué os ha parecido. Espero que os guste este texto y me gustaría desearos un feliz año nuevo a todos. Hasta pronto!
TU OPINIÓN NOS IMPORTA, no olvides compartirla, COMENTA QUE TE LEEMOS. SÍGUENOS  EN NUESTRAS REDES SOCIALES, REGALA UN LIKE, COMPARTE CON OTROS Y SUSCRÍBETE. CAMBIA VIDAS.
Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios
Autora: Belinda Ondo

¡Hola queridos livaglayers! Sé que os he tenido un poco abandonados y lo siento muchísimo. Pero ya estoy de vuelta con otro tema que sé que causará un montón de preguntas y mucha controversia. Cuento con eso, de hecho, me encanta leer diferentes opiniones ¡Espero que no os cortéis!

¿Se puede ser un buen líder siendo mala persona?

En primer lugar, ¿a quién consideramos líder? Según Max Weber, un líder es una persona que guía a otras por el camino correcto para alcanzar objetivos específicos o metas que comparten. Y porque guía a otros, es reconocida como orientadora.

Según el autor, existen tres tipos de líderes: el carismático, el tradicional y el legal.
Se considera líder carismático a aquel atribuido condiciones y poderes superiores a los de otros dirigentes; se considera líder tradicional al que posee el poder ya sea por herencia o por jerarquía; y líder legal al que adquiere el poder democráticamente o es elegido por su capacidad y dominio en ese campo, este es más atribuido en el campo político.

Si nos fijamos bien en las definiciones, veremos que tienen una cosa en común: que para llamarse “líderes” necesitan “seguidores”. Ahora bien, nosotros como lectores, con mentes abiertas y bocas para opinar, ¿podríamos  considerar líder a una persona de reputación dudosa y vil actitud?
Bueno, sigamos describiendo lo que son las características esenciales de un líder, no nos detengamos aquí.

Según Harvard, una de las mejores universidades del mundo, un líder eficaz y apto (tanto en los negocios como en el ámbito social) posee ocho (8) características claves que le hacen digno de la admiración y el respeto de sus seguidores:

1.- Maneja la complejidad. Un buen líder sabe moverse entre dificultades y tiene la habilidad de resolver problemas, tomar decisiones y adaptarse al cambio con agilidad aun sin contar con la información suficiente.

2.-Posee una mentalidad global. Es necesario que un buen orientador tenga conocimiento de lo que ocurre no solo en su entorno sino también alrededor del mundo. Un líder debe poseer lo que comúnmente conocemos como “ inteligencia social”.

3.- Actúa estratégicamente. Los líderes deben estar siempre listos para ajustar sus estrategias a cualquier cambio, hacer buen uso de las oportunidades e ir en busca de ellas si no se aparecen; y enfrentar retos inesperados.

4.- Fomentan la innovación. Un líder sabe que es esencial estar en constante actualización, verdaderamente la globalización es un hecho, y para un buen orientador es necesario estar al tanto de nuevos proyectos, servicios y cultura para seguir creciendo.

5.- Aprovechan las redes. Los líderes cultivan relaciones no solo con sus seguidores o trabajadores, sino con proveedores, clientes e incluso competidores.

6.- Inspiran compromiso. Es necesario para el líder asegurarse que sus seguidores o empleados realmente se sientan valorados y que su esfuerzo es considerado.

7.-Son flexibles. Un líder flexible es aquel que no vive constantemente pensando que “lo que le funcionó ayer, le funcionará hoy o mañana”. En cambio se adapta y busca siempre soluciones frescas para nuevos problemas y retos.

8.- Ágiles para aprender. Los líderes logran mantener un estado mental de aprendizaje constante, no solo personal sino colectivo, en el que reflexionan sobre sus éxitos y fracasos.

Ahora bien, formularé una vez más la pregunta, ¿seguiríamos a un líder considerado una mala persona? Pues, primero hablaré a favor de unos y luego de otros (con los que ciertamente me identifico).

En este mundo no existen personas perfectas, y cuestionar a una persona por su carácter, para algunos es ofensivo. Puede que el líder sea una persona de carácter atroz en el ámbito personal, pero que en el ámbito profesional sea un lince y ese fuera el motivo por el cual se le considera un líder. Un ejemplo sería el actual presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump; el hombre es conocido por sus constantes comentarios racistas y clasistas, considerado un mal ejemplo para unos pero un gran líder para otros.

Una opinión sería que todo aquel que posea características similares a las suyas, diría que es un “don”, y otra opinión sería que el hombre fue educado así y que la culpa no es suya sino de sus progenitores.

Ya aclarado el primer punto iré a por otro. Para otros, un líder es una persona empática, respetable, digna, admirable, altruista, trabajadora, emprendedora, inteligente, justa, atenta, carismática (por supuesto), etc… No es necesario que goce de todas las características pero que al menos posea tres o cuatro de ellas. Un ejemplo sería el pastor americano Joel Osteen, que es considerado un ejemplo por su estilo de vida y por sus constantes discursos motivacionales.

Una persona empática posee la cualidad del detalle y observación las cuales son herramientas fundamentales para ella. Si prestamos atención a lo que otros transmiten, tratamos de ponernos en su lugar y sentir como sienten, entonces lograremos su respeto y consideración (explicando una cualidad ya he descrito otras tres (3), si no te has dado cuenta, relee este párrafo, te enterarás).

Se espera de un líder que sea una persona digna, una persona digna es aquella que se gana la admiración y respeto de otras mediante sus actos, su forma de hablar, de observar o simplemente su forma de vivir.

El altruismo es otra capacidad de la que un buen líder debe gozar, ya que una persona centrada en sí misma, en satisfacer sus propios deseos y despreocupada por los demás o por cómo les afecte sus acciones, es una persona egoísta y sin sentimientos ni empatía.


Por último, un buen líder necesita ser una persona diligente, enérgica, que se proponga no solo trabajar por su propio bien o por sus propios métodos, sino por el bien también de los demás y en conjunto con ellos. Es por esa razón que en inglés, usualmente la palabra "líder" no va sola, siempre usamos “team leader” o “team builder”, que es casi considerado lo mismo (líder de un equipo o creador de un equipo).
“Un buen líder debe entender que no lidera a animales, sino a personas razonables, emocionales y pensantes, por lo que debe llevar un liderazgo vinculado totalmente a la autoridad y no al poder” dice la autora Margarita Chico.

Concluiré añadiendo que si no tenemos (1) compasión, (2) comprensibilidad y (3) amor al prójimo, entonces carecemos de aptitudes básicas para llamarnos “líderes” ya que para la sociedad en la que vivimos, llena de pensadores y “jueces” emocionales, son los pilares de los que depende nuestro liderazgo.

Dicho esto, en mi opinión no se puede ser un líder si eres percibido como mala persona y no puedes ser un buen líder si no reúnes muchas de las características que he comentado, porque para ganar esa repercusión, la gente, tus potenciales seguidores o tu equipo debe percibir que haces algo bueno, no solo por ti sino por ellos y por otra gente, ¿tú qué opinas?

Ha sido un grandísimo placer expresarme en este texto solicitado por una gran lectora y que espero ansiosamente pueda dejar su pensamiento en este blog, por supuesto cuento con vosotros también queridos y fieles livaglayers (y con que dejéis vuestras opiniones). Se os aprecia, ¡hasta pronto! Nos vamos leyendo.


TU OPINIÓN NOS IMPORTA, no olvides compartirla, COMENTA QUE TE LEEMOS. SÍGUENOS  EN NUESTRAS REDES SOCIALES, REGALA UN LIKE, COMPARTE CON OTROS Y SUSCRÍBETE. CAMBIA VIDAS.
Share
Tweet
Pin
Share
3 comentarios

Autora: Belinda Ondo


¡Saludos queridos livaglayers! Es cierto que os he tenido un poco abandonados pero ya estoy de vuelta con algunas de mis reflexiones favoritas.
¿Es cierto que…? Es una de las preguntas más frecuentes que nos hacemos, sobre todo cuando no estamos seguros de la primera idea que tenemos de un tema o asunto, o cuando queremos asegurarnos de que sí es fiable nuestra información.
En este artículo quiero plantear algunas de las opiniones que tenemos sobre lo que es esta vida y la forma en que la vemos.
“Esta vida es muy complicada”, ¿es cierto?
Es una de las frases más comunes en nuestra sociedad, usada generalmente cuando nos encontramos en situaciones difíciles, cuando creemos que no tenemos la solución a algún caso o cuando simplemente sentimos “que ya no podemos más”.
La vida no tendría porqué ser complicada, déjenme darles algunas razones: si pudiésemos ser sinceros los unos con los otros, si diéramos lo que recibimos, si ayudáramos a los que nos ayudan o simplemente a los que nos necesiten sin necesidad de reprochárselo después, si pudiésemos entender que no somos perfectos y que los demás tampoco lo son, que pueden cometer errores o fallarnos sin que tengamos que juzgarles, si de vez en cuando dejáramos de lado el orgullo y nos mirásemos como seres semejantes, si hiciéramos estas y más cosas, os aseguro que la “dificultad” de la vida no sería un caso a tratar para nosotros.
Yo personalmente creo que la vida no es complicada, siempre he creído que nosotros la complicamos al querer hacer cosas que realmente no queremos, demostrar actitudes que realmente no son nuestras y al fingir afecto o interés por cierta gente o ciertas cosas.
“La personalidad identifica nuestro ser”, ¿es cierto?
Cuántas veces hemos escuchado a otros decirnos: “ten personalidad hombre, haz las cosas por ti mismo, no copies, bla, bla, bla..."
Coloquialmente, entendemos la personalidad como el carácter que nos define, nuestra verdadera forma de ser, nuestra marca. Pues no, según Tim LaHaye en su libro “Why you act the way you do” (porqué actúas como actúas), “la personalidad es el carácter que mostramos al mundo, la expresión externa de nosotros mismos, que a menudo es una fachada agradable para un personaje desagradable o débil”. Tratamos de mostrarle al mundo una parte de nosotros que realmente “no forma parte de nosotros” solo para agradar a los demás.
Muchas personas pasan por la vida como parte de lo que creen que deberían ser, o cómo quieren que otros las vean, en lugar de como son realmente. Muchos ansiamos tanto ser aceptados que olvidamos nuestro verdadero ser y adoptamos una forma de ser diferente. Esto causa un caos mental y espiritual porque tendemos a seguir la “fórmula humana” para una conducta aceptable, sin darnos cuenta de que ésta pone demasiado su énfasis en lo externo en lugar de lo interno.
“Las palabras de la gente tienen un efecto en tu vida”, ¿es cierto?
Algunos de nosotros creemos que lo que dice la gente de nosotros no nos afecta. Muchos vamos por la vida diciendo que nos da igual lo que digan de nosotros, que todas las críticas, ya sean constructivas o destructivas, son solo eso, críticas de gente que no quiere vernos avanzar y que por lo tanto no debemos hacerles caso. Esa afirmación tiene diferentes implicaciones que analizaremos en algunas situaciones:
La primera es aquella en la que tus padres, tu esposo, tus hijos o incluso tus colegas te dan su opinión respecto a una situación por la que estés pasando, o te ofrecen una crítica, ya sea buena o mala sobre algo que estés haciendo. Esas palabras tendrán un efecto considerable en ti no porque sean sabias o no, sino porque las personas de las que provienen dichas palabras representan algo para ti, posiblemente ocupan un lugar importante en tu vida.
La segunda es aquella en la que un desconocido o una persona con la que no pasas del “hola”, hace un comentario (bueno o malo) sobre la forma en la que llevas tu vida o cómo supone que deberías tomar tus decisions. Esas palabras tendrán un efecto no muy considerable en ti, no porque dichas personas no sean importantes, sino por el puesto que ocupan en tu vida. Podrías tomarlas en cuenta pero en muchos de los casos no llevarlas a cabo.
No quiero decir con esto que la opinión de los demás no nos afecta, todo lo contrario, y quizás por eso adoptamos la conducta tratada en el punto anterior. Estudios realizados demuestran que las expectativas que tienen otros sobre nosotros hacen que nuestro comportamiento se vea influido de tal manera que acabamos por responder a la expectativa inicial. Es decir, que lo que la gente espera de nosotros muchas veces es lo que acabamos haciendo. A este suceso se le conoce como el efecto Pigmalión o “el efecto de la profecía autocumplida”.
Generalmente, hacemos más caso a lo que dicen nuestros allegados porque nos importan más, y sí, es difícil no hacer caso a la opinión que tienen los demás sobre nosotros, por lo tanto, quienes digan aquello de “a mí las críticas no me afectan en lo más mínimo” me parecerían gente muy sorprendente y, de hecho, tendría que pedirles “su receta” para ignorar opiniones ajenas.
A todos nos afecta lo que piensen de nosotros de un modo u otro, y lo positivo sería aprovechar aquello que nos haga crecer como personas, pero lo negativo o peligroso estaría en olvidar lo que realmente pensamos nosotros mismos y enfocarnos en remordimientos, dudas y malas opiniones.
“Con el tiempo ya llegará el amor”, ¿es cierto?
Esta afirmación era una de mis frases más usadas, de hecho, es una que nosotras las mujeres usamos mucho a lo largo de nuestra vida. Pero, sentémonos un momento a pensar en ello: no podemos saber con exactitud si lo que esperamos sentir llegará con el tiempo, por eso esta frase se debería aplicar solamente en momentos de incerteza leve, no cuando no sentimos ni el mínimo afecto por la otra persona, pero tampoco queremos dejarla ir por miedo a quedarnos solas.
Es cierto que cuando somos pacientes y ponemos empeño, puede surgir el amor, o no. Según la psicóloga Betania Cohan Cabrera, el amor es una sensación total que no es posible describir en palabras, sería lo mismo que definir "¿qué es lo dulce?". El amor nos hace crecer, pensar no solo en nosotros sino también en el otro, y hacer cosas que nunca se nos habría ocurrido hacer solos.
El caso está en que debemos entender que, si bien es un efecto que require tiempo, también tiene un ritmo propio que no debe ser interrumpido, require de trabajo mutuo y en equipo, y en todos los casos, de sacrificios personales.
El tiempo juega un papel muy importante en el desarrollo de los sentimientos. Es verdad que no hay receta mágica para explicar el tiempo que nos lleva consolidar la pareja, pero sí podemos predecirlo si sabemos en qué etapa estamos.
Cohen nos explica que existen 3 etapas: el amor pasional, que es la etapa “caliente”, dura los primeros meses de la relación; el postpasional, más asentado, y el compromiso real, en el cual reina la armonía y la confianza.
Al determinar estos tres estages en la pareja, ya podemos saber con cierta certeza si estamos yendo bien, si de verdad vale la pena seguir y darle más tiempo, o si solo lo estamos perdiendo y, quizás, lo mejor sería “cortar por lo sano”.
No es seguro que el amor sea suficiente para que la relación perdure en el tiempo, pero es necesaria la valentía y el coraje para asumir todo lo que con ello venga, el dolor, los altibajos, etc.. y crear a través de todo aquello una relación estable y duradera.

Como he llegado al final de este artículo, solo puedo esperar escribiros pronto y que mis reflexiones os puedan servir de algo. Sabéis que podéis decirme en los comentarios vuestra opinión y lo qué pensáis sobre cada una de las afirmaciones tratadas.
¡Nos vamos leyendo!


TU OPINIÓN NOS IMPORTA, no olvides compartirla, COMENTA QUE TE LEEMOS. SÍGUENOS  EN NUESTRAS REDES SOCIALES, REGALA UN LIKE, COMPARTE CON OTROS Y SUSCRÍBETE. CAMBIA VIDAS.
Share
Tweet
Pin
Share
5 comentarios


Autora: Rania Echouimakh

¿Quién podía decir años atrás que tantas mujeres podríamos llegar tan alto? 
Hace muy poco se hablaba de cómo mujeres de diferentes condiciones sociales, creencias y orígenes se hacían con varios distritos congresionales y otras esferas de poder en EEUU, así como en diferentes países del mundo. Este tipo de noticias sirven como ejemplo de referencia. 
Te permiten ver que tú también puedes llegar donde están ellas, sin importar tu procedencia, tu edad, tu color de piel, la creencia y/o religión que profesas.

Hoy, puedo decir que me siento enormemente orgullosa de ver cómo nosotras las mujeres cada día damos un paso más, cómo cada día la presencia de la mujer en puestos de poder, gobernando y dirigiendo grandes equipos y personas está siendo cada vez mayor. Pero, quiero recalcar que aún no estamos en situación de igualdad universal, siguen habiendo mujeres que luchan día a día para superarse y romper los estereotipos que aún siguen existiendo y condicionando sus vidas y sueños. Una desigualdad que es más notable en países no desarrollados, donde niñas y mujeres tienen que aceptar reglas que no comparten, pero que por ser mujeres tienen que obedecer.

Yo personalmente vengo de una pequeña ciudad de Marruecos, donde la mujer vive con el miedo del "qué dirán", donde sus vidas tienen la última misión de ser buenas amas de casa.
No hace mucho desde que terminé mi carrera en una universidad española, empezaba a dar mis  primeros pasos en el mundo profesional y a diseñar mis proyectos futuros. Muy antes de eso, y a lo largo de este periodo, he tenido la oportunidad de reflexionar sobre mi vida, decidiendo así tomar un rumbo diferente al que se supone que una mujer como yo debe aspirar.

Una de las infinitas cosas que me hizo cambiar la mente y decidir seguir por el camino del conocimiento y la autosuperación, ha sido el miedo a acabar como varias amigas, primas y conocidas mías, sin sueños, sin vocación, que viven por la vida de otra persona, que viven simplemente por vivir. Y no las culpo, al contrario, sé que es difícil superarse y cambiar cuando todo lo que te rodea te atasca y te bloquea.  
Por eso, habiendo llegado yo hasta aquí, me siento en la necesidad de seguir avanzando y creciendo para poder ser también un ejemplo para todas esas mujeres que también son como yo, demostrando que nada es imposible, que fuera de la zona de confort está el verdadero placer de la vida. Que ser mujer no te resta, sino te suma. Que eres un ser humano y tienes el mismo derecho que otro, y que si juntamos las manos todas podemos llegar muy lejos. 

Después de todo lo que he ido aprendiendo gracias a todas mis vivencias, me he dado cuenta de que la superación no tiene fronteras, ni condiciones,  ni nacionalidad, que estés donde estés puedes lograrlo, en situaciones te costará más o menos, pero no es imposible; que si volviese a nacer elegiría una y otra vez volver a ser mujer, volver a ser yo misma.  

De RANIA, para todas las MUJERES del mundo. 



TU OPINIÓN NOS IMPORTA, no olvides compartirla, COMENTA QUE TE LEEMOS. SÍGUENOS  EN NUESTRAS REDES SOCIALES, REGALA UN LIKE, COMPARTE CON OTROS Y SUSCRÍBETE. CAMBIA VIDAS.


Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios
Antiguos Posts
📧CLIQUEA AQUÍ PARA SUSCRIBIRTE. DEJA HUELLA.TRANSFORMA VIDAS📧

Seguidores


🔽LIBROS🔽

🔽LIBROS🔽

🔽BUSCA MÁS🔽

🔽BUSCA MÁS🔽

Idioma

"Cada día es una nueva oportunidad".
  • Aviso Legal y Política de privacidad
  • Nuestros Libros
  • ¿Cómo puedes Contactarnos?
  • Nuestro Canal de Youtube
  • Escuchar Entrevistas
  • Todas las Secciones
  • Nuestras Noticias
  • Colaboramos en Proyectos

Created with by ThemeXpose